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Circular, verano 2016

Queridos compañeros y compañeras, buen inicio del verano.

Mi recordatorio insistente: la experiencia de ese  Ser envolvente que no acertaremos jamás cómo nombrarle, está más allá de todos los dogmas, de todos los rituales, de todas las religiones y sagradas escrituras, por muy sagradas que sean. El fenómeno del “despertar” se pierde en la noche de los tiempos,  no es monopolio de filosofía o creencia alguna; el despertar es anterior a budismos, ateismos y cristianismos. Despertar no es algo que se nos da después de la muerte, sino que es una posibilidad que late en esta vida, aquí, ahora, en este momento. La experiencia del Ser, por ser universal, no puede colonizarla nadie, ningún maestro, ninguna escuela  de meditación: está al alcance de todos, siendo lo más próximo de toda proximidad; efectivamente, el Reino Dios se halla dentro de uno mismo. Por tanto la verdadera religión es la Vida en todas sus manifestaciones, porque La Ruah  sopla donde quiere.

Meditar es responder, desde el silencio del Ser, a la más profunda demanda de las demandas. El Ser del Silencio carece de voz, y a pesar de ello, se manifiesta en el tumulto de toda la Creación. Mas el ser humano posee a cada instante la ocasión, y la gracia, de poder escuchar lo inaudible dentro de su más profundo centro, siendo esa  su razón de ser y de estar en el mundo.

La sentada callada (Za-Zen), es un privilegiado escenario donde el Espíritu del Silencio actúa y se expresa en un lenguaje sin palabras. La sentada en silencio, es un lugar de Seguir leyendo Circular, verano 2016

Sentarse, sin más

La meditación de hoy brotó entre nimbos. Un cielo de plomo que el sol no puede romper. Mas la contemplación es una saeta que penetra los puntos cardinales. Sin necesidad de moverse…

Sentarse sin más. Eso es despertar: cuando tus células se abren por todos los poros de tu cuerpo al infinito.

Cuando ya no eres tú quien respira, sino que Seguir leyendo Sentarse, sin más

Siéntate y verás

Zen no es un estado particular del espíritu, como tampoco es una alteración forzada de la conciencia.

Zen es tu estado normal, el silencioso devenir; apacible, real. Za-Zen no persigue nada que no sea dejarse respirar, dejarse latir; dejarse ser: ninguna intencionalidad, ninguna persecución, ningún esfuerzo de logro. Sentarse en silencio sobre el mismo silencio.

No es fruto de la fantasía sino un Seguir leyendo Siéntate y verás