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Zazenkai con Rafael Redondo

Nos haremos presentes en el próximo Zazenkai de Ipar Haizea en Rekalde. Estar en la vida como el vacío está en el cuenco: estando sin estar. Inauguremos por tanto el verbo dis-estar. Desprenderse del tiempo presente para ser Presencia. La fórmula para estar en el presente es no estar, perderse, ser presente.

Conozco una suerte de atajo para subir hasta el abismo: alcanzar la cumbre no consiste en encumbrarse, como ser hijo de Dios no es endiosarse. La cumbre no está en la cumbre. Y allá, en ese lugar sin lugar, puede olerse lo que jamás tuvo existencia: el esplendor de la Nada. Nada hay que hacer que no sea el acopio de lo que no hay. Hacerse rico en Seguir leyendo Zazenkai con Rafael Redondo

Pre-esencia. Zazenkai con Rafael Redondo.

El Ser se te hace más cercano en la distancia, cuando brama el fogonazo de su ausencia. Siendo Él el gran amor que en cada instante se inaugura y se te brinda, para hacerte crecer, independiente y libre en la bondad que te ha sido dada en germen, para que con tu estilo y forma en el mundo la repartas. Y eso se ve mejor cuando en ti estalla. Por eso, el Zen, si de verdad lo es, faculta tu madurez, la mayoría de edad para la que ya antes de nacer un amoroso diseño –lo sin nombre- se hizo en ti palabra de mujer, palabra de hombre. Te puso nombre, contó tus cabellos, y tus respiraciones, latiendo en tus latidos…

NO-PALABRA

Desde el Vacío estalla la palabra

por arriba y abajo pronunciada.

En su mayor misterio, y siendo nada,

la surca el Gran Silencio, el Ser la labra.

Hoy te vuelves poema y no-palabra,

desnuda estrofa del Fondo rescatada,

brocal del cielo y puerta de la Nada,

que da igual que se cierre o que se abra…

Pues ya que lo sin-nombre alcanza nombre,

ya que el sol y tu umbría son la misma

oquedad maternal que nos sustenta…

que el poder de tu altura se haga en mí hombre,

Otredad, que hoy nos alza y nos abisma,

(pues Dios se acerca más cuando se ausenta).

Que la Presencia en tu presencia nos enriquezca en el Zazenkai, y nosotros, contigo, lo percibamos en cada célula y tejido. De tal modo que la Vida en ti se haga abrazo, y clara en cada momento, vayas por donde vayas.

Sábado 12 de Abril, de 9:30h a 13:30h

Es de suma importancia la puntualidad, por lo que te Seguir leyendo Pre-esencia. Zazenkai con Rafael Redondo.

La inocencia y el asombro

Nacemos con una prodigiosa capacidad: la de asombrarnos; siendo esta una cualidad específica de receptividad que nos hace particularmente dotado para filosofar, crear y crecer como personas verdaderas. El niño siempre está en la Presencia del presente, no se aburre, y si nos quejamos de su impertinencia, ello es debido a que con ella nos sacan del tiempo-pensamiento en que vivimos alienados. Por eso “molestan” al inmaduro adulto. El fenómeno del asombro y su atento cuidado, parten de la inocencia innata que, como receptáculo vacío, ejercitamos desde niños, la que nos faculta para vivir en plenitud más allá de las fronteras del pensamiento unidimensional, esa plaga llamada globalidad. De los que son como ellos es el Reino de los Cielos, clamaba el maestro de Nazareth.

La inocencia, por tanto, lejos de ser Seguir leyendo La inocencia y el asombro