Zazenkai en Bilbao, 28/01/2017

cropped-IMG_0659.jpg

Zazenkai con Rafael Redondo

¿Qué nos reclama hacer Za-Zen? ¿Qué nos impulsa a retirarnos a un Zazenkai?

Se llame Zen, Za-Zen o Zazenkai o lleve el apelativo que fuere, en todo ser humano, sin distinción alguna, late la demanda de ser.  ALGO, más bien Alguien, nos ha convocado a la Vida. Y lo hace constantemente, al filo de cada instante, nos sitúa en estado naciente.. De ahí que al dar la espalda a esa constante -y apremiante- convocatoria suframos sed, o sintamos soledad, o padezcamos nostalgia. Y no es asunto de temperamento ni de aprendizaje o educación, sino de la semilla de la Vida, que pugna por crecer
Desde 1963 conservo en mi biblioteca un diario de Pieter Van Deer Mer de Walcheren, cuyo título habla solo: “Nostalgia de Dios”;  lo leí cuando, decepcionado, dejé ese mismo año el Seminario Diocesano de Bilbao, donde apremiado un día por la experiencia de Jesús ingresé mayor, y permanecí tres años y medio aprendiendo muchas cosas que agradezco, pero que ni por asomo me saciaron el hambre y sed de Algo que clamaba y clama en mis adentros. Ni atisbé como ahora el Ser de amor que nutría el corazón del Galileo. Y cuento esto no desde un afán de protagonismo, sino para dar cuenta de lo que a todos nos vibra en nuestras más profundas venas. 
La sed de ser, la nostalgia de Dios, al afán del Dharma… Ponle el nombre que quieras, pero en el fondo –porque de ir al Fondo se trata- es un estado de carencia impuesto desde antes de nuestro nacimiento como seres humanos. Un estado de carencia, sí,  que es un gran don, pues nos empuja a la escucha de quien siendo Fuente de Vida, nos rebosa y nos rebasa. 
      Eso, ESO, que en occidente llamamos “Dios” se hace reclamo imponiendo distancia, incluso ausencia, tras su indomable Presencia, para que no vivamos distraídos. 
   
    El reclamo de ser del Ser que te impele al Silencio, es la gran oportunidad de tu vida, de no sentir esa carencia, no sentirías en ti el empuje a investigar quién eres. No eres la película que ten han metido, nos han metido, en la cabeza, sino la luz que nos permite ver esa película. 
  
   Vivimos en fracción, de ahí nuestra nostalgia de Totalidad. La fracción sólo ve fracción y cree que eso es todo. El Zen nos enseña a desobedecer esa enseñanza tóxica que nos sume en la nostalgia. Vamos a probarlo practicándolo como si nos sentáramos como niños principiantes, con la curiosidad inocente del niño que curiosea; a ver qué pasa. Eso, a ver qué pasa…

Fecha y Hora

Seguir leyendo Zazenkai en Bilbao, 28/01/2017

Jornada de iniciación a la meditación Zen

IMG_9482

Hola,

Este mes de Enero, desde IparHaizea, celebraremos  una
nueva jornada de puertas abiertas e iniciación a la meditación Zen en Bilbao.

Si crees que esta información puede interesar a alguien que conozcas, te agradecemos que se la hagas llegar.

Un abrazo.

 

“Puedes ser tu propio Maestro y tomar las riendas de ti mismo, igual que un escultor procura recoger entre sus creadoras manos la materia no acabada, para así poder culminar su obra. Vivir la vida en profundidad, al margen de la unidimensión superficial que nos asedia, es un deber liberador. Tu gran obra, créeme, es saber quién eres y para qué estás en este mundo.”

Rafael Redondo Barba

Fechas

18 y 25 de enero (miércoles), 2017
19:30h – 21:30h.

La jornada se realiza en las dos sesiones, y es importante, a la hora de apuntarse, comprometerse con la asistencia a las dos sesiones, ya que habitualmente hay personas que se quedan en lista de espera.

Lugar

Seguir leyendo Jornada de iniciación a la meditación Zen

NAVIDAD

 

El acontecimiento de que el mundo haya paladeado un personaje como Jesús es el reconocimiento de que ESO que llamamos Dios ha sembrado en la tierra el germen de un gran Amor. Aun a pesar de que en estos momentos duros para la humanidad, donde el mar Mediterráneo se ha convertido en un cementerio,  los buitres desahucian a los pobres y las empresas se ha convertido en centros de esclavitud,  el Amor y la solidaridad no son noticia para los periódicos del régimen del mercado, pero han prendido en el mundo.

ESO que llamamos Dios, aunque se revela en el Silencio, posee un contradictorio instinto de hablar por sus criaturas, un afán de comunicarse y decirse como ternura. La Navidad es eso mismo: el nacimiento de un ser, que aunque ha sido llamado Único Hijo de Dios,  no es el unigénito sino el  primogénito (de qué me sirve a mí –clamaba el Maestro Eckhart– si tengo un hermano rico pero yo soy pobre, o si tengo un hermano inteligente si yo soy necio?) el hermano mayor que abre caminos de Vida para que sepamos quiénes somos de verdad: hijos del amor de un Dios materno, como era Jesús. La Buena Nueva, insisto,  de que el Amor ha prendido en el mundo.

Un amoroso Alguien, se obstinó en hacerse humano para que el ser humano se hiciera Ser de Dios. Nativitas,  Navidad, Vida eterna en el tiempo de la vida. Desde entonces podemos hacer de la vida un hogar donde nacer continuamente, donde dejarse engendrar Hijo-Hija de ese Alguien que no cesa de crear, manifestarse, brotar y bobotar en el estallido de cada eterno instante.

Navidad –toda nuestra estancia en la Tierra puede ser Navidad- es una ocasión (que dura 365 días) para sabernos y saborearnos  hijos e hijas del Infinito. Eso que llamamos Dios, Padre, Dharma, Atman, Brahaman, Lo Sin Nombre, Lo Sin Forma, la Gran Conciencia….se hizo niño en un pesebre, haciéndose a un lado, marginado, al margen, para que todo cupiera. Sí, nació al margen marginado, haciendo de lo más bajo lo más Hondo, un lugar que es no-lugar, donde siempre espera el amigo de los rendidos. Humilde Hondura vacía de riqueza entre pañales y pajas como contrapunto a un mundo que, ignorando el murmullo de la debilidad del llanto de un niño, considera normal la esclavitud y locura a la liberación.

Desde aquel día todo desposeído y marginado tiene ya la oportunidad de vivir la fragilidad como Sendero; desde aquel día, todo ser humano está, estamos junto a Él, siendo Él, con la fuerza de su espíritu y el desdén del desprendimiento como arma del ser libre. Tal es La Buena Nueva que nos habita por el solo hecho de haber nacido; de ahí que nuestra carne puede devenir Gesto del Espíritu al que debe transparentar. Tal es su misión revolucionaria, pues sólo quien se libera del aferramiento conoce la libertad. Hablo de la Buena Nueva de un Dios Madre que en palabras de Hugo Mujica se muestra en la carne para que la carne muestre a Dios, para que carne y Espíritu lleguen a ser uno, lleguen a reunirse en el amor .

A través del ejercicio meditativo puedes –podemos- constatar la verdad de los místicos renanos: que aunque Cristo naciera mil veces en Belén, pero no en ti, seguirías siendo un desgraciado.

Pero, del mismo modo, A través del ejercicio meditativo puedes -podemos- constatar que en la fugacidad de un momento de tu vida puedes inaugurar en tí la eternidad.  Sigue firme en el ejercicio. Feliz Navidad.      

RAFAEL REDONDO     

Nota: Durante estas fechas no hay sesiones de meditación Zen semanales. La siguiente sesión es el 9/1/2017

 

Meditación Zen en Bilbao