Introito

Meditar es atreverse a caminar solo, a depositar la confianza en el Maestro interior, patrimonio de todo ser nacido, y de la toda la Humanidad derecho de nacimiento. Meditar es atreverse a dar el salto hacia el infinito océano, libre de toda tutela que impida el libre discernimiento, a comprometerse con la lúcida clarividencia, nuestro Fondo. Y así, despojado de dogmas, escuelas y gurús, revestido tan solo de la propia desnudez, afianzarse en la certeza de quien se siente amado por la Vida. Decir SÍ al Ser, abierto a la escucha de ese Fondo. Y decir NO a quien, apoyado en doctrinas o creencias, se arrogue potestad alguna sobre el espíritu.

Meditar es emprender el camino de la madurez, un acto revolucionario incomprensible para quien renuncia a su autonomía y bendice a quienes se atribuyen jurisdicción sobre los humanos. Nadie, por muy iluminado que sea, tiene autoridad para limitar el poder sobre tu libre acción de amar y ser amado, de despertar y ser despertado. El guía si lo es, es humilde, como lo fueron Sócrates y el Maestro Eckhart, porque guía o maestro es quien, libre de sus propios reconocimientos, de su yo externo, te conduce amorosamente al Maestro interior. Y después se quita de en medio.

No creáis en nada simplemente porque lo diga la tradición, ni siquiera aunque muchas generaciones de personas nacidas en muchos lugares hayan creído en ello durante muchos siglos. No creáis en nada por el simple hecho de que muchos lo crean o finjan que lo creen. No creáis en nada sólo porque así lo hayan creído los sabios en otras épocas. No creáis en lo que vuestra propia imaginación os propone cayendo en la trampa de pensar que Dios os inspira. No creáis en lo que dicen las sagradas escrituras sólo porque ellas lo digan. No creáis a los sacerdotes ni a ningún otro ser humano. Creed únicamente en lo que vosotros mismos habéis experimentado, verificado y aceptado después de someterlo al dictamen de la razón y a la voz de la conciencia.

Palabras atribuidas a Buda

La vida nos exige credenciales
y aunque no sepamos de qué,
adivinamos que se trata sencillamente de estar vivos.
Nos pide pruebas de desnudarnos a veces,
como el árbol bajo la lluvia,
con la piel como único secreto
y la palabra como única posesión.
Nos reclama el testimonio
de no mirar demasiado hacia atrás
y de saber agacharnos hasta recoger en el cuenco de la mano
nuestra propia sombra.
Nos solicita garantías
de estar también adentro de otras vidas.
Y ya aprobados todos los exámenes,
la vida termina inevitablemente por pedirnos
algo más que la prueba de estar vivos:
nos reclama nuestra capacidad de abandonarla,
como el hijo a la madre
o como el discípulo al maestro.

Roberto Juarroz

La experiencia del Ser es una vocación inherente al ser humano, sólo por ser humano; y si son contados los que permiten su extinción después de haber saboreado su luminaria, ello es debido a esa honda necesidad de ser, de serse.

Por lo demás, los eventos acaecidos en el escenario interior, se avienen mal a ser definidos por humanas argumentaciones, ya que la conmoción anímica que provocan tales lides, conlleva una siempre gozosa dicha, aunque a veces en forma de agitada superación de los cauces emocionales reconocidos por las muecas de la costumbre.

Al artista interior que en nuestro fondo alienta le ha sido concedido el permitir hacer brotar el fulgor del abismo luminoso que le habita.

Que esta página y sus contenidos te ayuden, amigo lector, a ser artista de tu propia vida.

El caminante-version libre-dibujo digital (copia)

Un pensamiento en “Introito”

  1. Meditar es volver a la esencia, al ser, cuando nacemos , lo hacemos programados para ser felices, el simple hecho de tocarnos los dedos de los pies, nos produce una alegriia inmensa, confiamos plenamente en nuestrso padres , ellos se ocuparàn de que no nos falte nada, y nos limitamos a disfrutar y aprender, no juzgamos ni etiquetamos a la gente, les queremos tal cual son, (amor incondicional) Cuando empezamos el colegio, empezamos a desprogramarnos, nos distanciamos con los apelativos; (el gafotas, la gorda, el empollón) y nos enseñan, que tenemos que ser de una determinada manera, y hacer lo que nos digan, hay que conseguir cosas porque sino, no serás nada en la vida.,Rafael siempre hace referencia al niño interior y nos ayuda a volver a nuestro estado natural, Gracias,

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