Curso de iniciación a la meditación Zen

“Puedes ser tu propio maestro y tomar las riendas de ti mismo, igual que un escultor procura recoger entre sus creadoras manos la materia no acabada, para así poder culminar su obra. Vivir la vida en profundidad, al margen de la unidimensión superficial que nos asedia, es un deber liberador. Tu gran obra, créeme, es saber quién eres y para qué estás en este mundo “.

Rafael Redondo

Hola,

Te escribimos para informarte que en el mes de mayo, celebramos unas nuevas jornadas de iniciación a la Meditación Zen.

Si crees que esta información puede interesar a alguien que conozcas, te agradecemos que se la hagas llegar.

un abrazo.

Fechas

15 y 22 de mayo (miércoles), 19:30h – 21:30h.

Las jornadas se realizarán en las dos sesiones, y es importante, a la hora de apuntarse, comprometerse con la asistencia a las dos sesiones, ya que habitualmente hay personas que se quedan en lista de espera.

Lugar
zendo IparHaizea
Edificio Albéniz. C / Gordóniz 44, Piso 8º, Departamento 5. 48002 Bilbao

La puerta de acceso al edificio esta en la entrada del barrio de Rekalde, al terminar el puente, bajando las escaleras.

Ver mapa

Acceso en transporte público:

  • Tren (Renfe Cercanías): Estación de Amézola

  • Autobus (Bilbobus): Líneas 27, 72 y 77

  • Metro Bilbao: Estación de Indautxu, salida C / Doctor Areilza (unos 15 minutos andando)

Donativo para la Promoción de la Meditación
30 €.

Si por tu situación económica no puedes hacer este donativo, dínoslo y buscaremos una solución.

Inscripción

Plazas limitadas.

Para inscribirte:

Primero : Envíanos un correo electrónico con el asunto  “Jornadas de Iniciación” , indicando tu nombre, apellidos y un teléfono de contacto a iparhaizea1@gmail.com , comunicándonos tu intención de apuntarte.

Segundo : Una vez que te hayamos confirmado que hay plaza libre, puedes realizar tu donativo en el número de cuenta de La Caixa:

CC: 2100 6253 4001 0009 2959

IBAN: ES02 2100  6253 4001 0009 2959

cuyo titular es “Asociación para la Meditación Kita Kaze” indicando en el concepto “Iniciación-nombre y apellido del participante“.

Es muy importante ser conscientes de que al apuntarnos ocupamos una plaza y que de completarse el aforo, alguien se quedará fuera. Por eso, te invitamos a actuar con responsabilidad y avisar si al final, por motivo que sea, no vas a poder acudir. Esto le abrirá la posibilidad de apuntarse a otra persona. Muchas gracias.

Se ruega acudir 15 minutos antes de la hora de inicio para empezar con puntualidad. Las puertas del edificio estarán cerradas a esa hora, por lo que una /o de nosotras/os estará abajo para abrir, hasta las 19: 40h.

Sólo se necesita ropa cómoda y tal vez, un par de calcetines adicionales o unos más gorditos para la meditación caminando. Hay vestuario para cambiarse.

Nos puedes encontrar en:

IparHaizea – Asociación para la meditación Kita Kaze

Calle de Gordóniz, 44

Bilbao, PV 48002

Spain

EL CORAJE DE VIVIR DISPONIBLE

 

Estar disponible es lo que me ha enseñado la práctica diaria de la meditación silenciosa. Ello ha supuesto para mí ponerme infinidad de veces  frente –enfrentarme- a posiciones  viejas, a leyes y costumbres admitidas sin rechistar, a creencias que se hallan en las antípodas de la Vida. Pero esta, que es pura y constante sorpresa, no digiere la inmovilidad: el viento de su espíritu sopla donde quiere, y lo mejor de ella es que nunca sabremos a qué atenernos. Sólo cabe el asombro y la apertura. La sabiduría de la inseguridad, el arraigamiento en el desarraigo. Ella nos enseña a atisbar el Fondo indestructible en plena fragilidad. Y no, no son palabras. Lo sé, y lo escribo.

 

La Vida es en si misma una dulce y dura Maestra, y para reconocernos como sus discípulos exige la cancelación de nuestros compromisos con todo lo que nos da seguridad y nos mantiene en el resguardo inmune de la vida ordinaria. Ella, la Vida, desenmascara nuestra vanidad poniendo constantemente en tela de juicio la solidez del suelo que nos sostiene y los pilares que el mundo nos ofrece para apoyar nuestro cansancio. La Vida es un tsunami que derriba con su aliento huracanado lo establecido en los establos que nos fabricamos, y arranca de cuajo nuestros aferramientos aprendidos desde la escuela. La Vida, si lo es, ridiculiza el orgulloso pedestal  en que se acomoda nuestra conciencia cotidiana y provoca enormes sacudidas hasta hacerlo polvo.

 

La Vida es choque y ternura. Lo sé, y lo escribo.

 

Hablo de un comprometido abrirse que involucra todo el existir, un exponerse a las exigencias del Camino, a la Totalidad, vertido y con-vertido en ella, naciendo y re-naciendo en ella, conociéndola, o, mejor aún,  “con-naciendola”. Fusionado en la Unidad de un solo saber abierto a un solo sabor. Para conocer es preceptiva la disponibilidad de un previo permitir entrar.

 

El dios que campea por las religiones no nos sirve. Me refiero a esa concepción de un dios como lejano demiurgo Objeto ajeno al mundo, al que sólo orando es posible dirigirse y del que una insalvable valla dualista nos separa. Pero la verdadera religión carece de objeto, no es un objeto. Efectivamente, Sucede a veces que, estando a solas con nosotros mismos en el corazón del silencio, experimentamos una asfixiante carencia que nos empuja a llenarla de sentido: sin apenas interrogarla ni escucharla, iniciamos la acción a no se sabe dónde, y en lugar de hallar la ansiada liberación del sufrimiento, como mucho hallamos eso: objetos. Esta sociedad distraída nos enajena  así, con objetos en forma de proyectos, huidas compulsivas, marchas turísticas paradisíacas, que acaban remitiéndonos a nosotros mismos.  Para luego extinguirse.

 

Mas nuestro anhelo interior perdura incluso cuando, saciados del placer que causan los objetos, estos pierden el prodigio evocador que en su día nos colmó. El gozo, entonces, se torna en indiferencia, o en hastío. Ya sabes –te dicen los adaptados- esa es la vida, esto es lo que hay, tan sólo objetos… no seas romántico.

 

Alienados por la idolatría de las cosas, pudimos llegar a pensar que la alegría efímera que los objetos suscitaron, se encontraba en ellos mismos, como si ellos, los objetos, fueran los artesanos de esos momentos de plenitud que nuestro corazón suele alojar y celebrar. Pero la contemplación plena, de la que brota el valor de afrontar el dolor sin rehuirlo, nos brinda la oportunidad de comprobar que la verdadera paz existe por sí misma, sin necesidad de que ella sea superpuesta a ningún objeto, bulle, brinca ajena a nosotros. La auténtica dicha, tiene su propia razón de ser, su vida propia; sin dependencia de personas ni de objetos religantes o religiosos, porque en el corazón del silencio podemos comprobar  que la paz se halla en nuestros adentros, porque el soneto de su salvaje soplo y su sonido han decidido adentrarse en nuestro corazón. Y en él la  plenitud  del Océano Atlántico. Puedo ser pobre de objetos, aunque borracho de eternidad. Presencia ajena al tiempo a la que acompaña una gran dicha, que  para saborearla, y donarla, hemos nacido. Lo demás no tiene objeto.

Zazenkai 16 de marzo con Rafael Redondo

El vacío de la meditación no se refiere, como pretenden los predicadores de la virtud, a
la renuncia de la belleza del mundo, sino a VACIARSE, a desembarazarse
de la envoltura de la conciencia ordinaria que hemos divinizado, endiosado,
y considerada más inamovible que el sistema solar,
para que, de ese modo, sueltos de las cadenas que nos hemos fabricado,
podamos arribar a la plenitud del mundo, al Ser del Universo, nuestra verdadera Patria.

En el ejercicio de la meditación, cada espiración es un soltar, un
abandonarse, un liberarse de las ataduras del yo falso, y cada
inspiración, un reencuentro con el verdadero Ser, con mi verdadera
naturaleza. Un estar disponible para sembrar fraternidad.
Mediante la práctica del Za-Zen, la meditación nos aboca a
experimentar todo cuanto acabo de decir.
Respirar el Ser
filtrado en la materia…
Sentirlo cómo brota en nuestro pecho.
Respirar el propio aliento,
el que brinda alas
a las cadenas del dolor.
Punto vacío del Dios Madre envolvente
que habita el filo del instante.
Paréntesis del tiempo
en las fronteras del aire,
y surco abierto
en el gran lecho de la Nada.
Ausencia del ego. Presencia del maternal dios
su amorosa Unidad.

za-zen : poema sin poema, sin rima y sin acento,
que horada con su nada lo innombrable,
donde la historia se adelgaza y se deshace
bastante más allá de las orillas del espacio y del tiempo.

Fecha y Hora

16 marzo, sábado, de 9:30h a 13:30h Seguir leyendo Zazenkai 16 de marzo con Rafael Redondo

Meditación Zen en Bilbao