Archivo de la categoría: Palabras para acompañar

En este espacio, se brinda esa compañía que emerge desde lo más profundo, de alma a alma.
Palabras que, desde la presencia, dan la mano a la persona en el proceso de autoconocimiento.
Un pequeño lugar de encuentro y reflexión en el – a veces difícil- Camino cotidiano.

Introito (2)

Sólo del gran Silencio puede germinar nuestra capacidad de dejarnos deslumbrar ante los mínimos gestos en que se expresa la Vida; también de detenerse ante la experiencia, siempre nueva, del Ser, para, curiosamente, asombrarse del propio asombro, abriendo los ojos como los abre un niño: despertando a la inocencia que brota del Origen.

Meditar es soltarse, rendirse, desprenderse; es des-aparecer, sin apenas dejar huella, mientras nuestro pequeño personaje arde en el fuego de la Luz.

El mundo duerme sumergido en su noche; parece no añorar la estrella que en cada instante le interpela, y vive – eso al menos dice – en paz.

Mientras, en hondas soledades, da la espalda a esa falsa paz, el que esto escribe durante cuarenta años de exilio escarbaba, incansable, en los límites del tiempo, en las heladoras fauces de una dura ausencia, con el afán de lograr un tenue vestigio de un demiurgo de luz, o, cuando menos, las cenizas de sus pisadas. Mientras permanecía quieto, Seguir leyendo Introito (2)

Introito

Meditar es atreverse a caminar solo, a depositar la confianza en el Maestro interior, patrimonio de todo ser nacido, y de la toda la Humanidad derecho de nacimiento. Meditar es atreverse a dar el salto hacia el infinito océano, libre de toda tutela que impida el libre discernimiento, a comprometerse con la lúcida clarividencia, nuestro Fondo. Y así, despojado de dogmas, escuelas y gurús, revestido tan solo de la propia desnudez, afianzarse en la certeza de quien se siente amado por la Vida. Decir SÍ al Ser, abierto a la escucha de ese Fondo. Y decir NO a quien, apoyado en doctrinas o creencias, se arrogue potestad alguna sobre el espíritu.

Meditar es Seguir leyendo Introito