Zazenkai con Rafael Redondo

Vivimos tiempos de exilio,  repatriados en formales deformaciones. Y por ello sufrimos. Pero la forma más común y errónea de superar
semejante pandemia, consiste en alimentar el fuego narcisista de creernos partícipes de una nación diferente, de un Estado poderoso, de una cultura dominante y otras borracheras que disimulan nuestro sentimiento de aislamiento en un culto ególatra sustentado en una realidad construida para compensar la insoportable soledad de quien dormita en sus propias fronteras de artificio.
Creo que la futura liberación del ser humano se iniciará
en la superación de los narcisismos personales y colectivos, en
la medida en que rompa esas falsas fronteras. En la medida
en que nazca y renazca a la compasión que anida en la más
profunda conciencia de su ser, el ser del universo sin fronteras.
Cuando al amanecer diariamente me siento en zazen,
escucho atento y asombrado el milagro del sonar del gong.

El silencio es rasgado, vaciado, desapropiado de su nombre.
Cuando algo suena, su sonido revela mi escuchar.
¿Pero, en verdad, soy sólo yo a quien atañe ese tañido?
En la escucha del cuenco vivo hay una relación con su tañido,
una dualidad entre la observación y lo observado. Mas
ocurre un prodigio: cuando el gong extingue su sonar y en mi
escucha se apaga lo escuchado, brota la dicha del verdadero
sonido: el milenario tañer del cuenco, su morir, resuena ahora
en su verdad de música callada. Ahora, desvanecido el eco,
sucede la honda y desnuda sinfonía. Es hora de alegría, sin
yo y sin objeto. Ya no hay nada que escuchar, ni cuenco que
produzca el gran sonido: los modos de escuchar, las ubicaciones
del oído, las formas de atención, todo ello, se ha unificado
y fusionado en un encuentro. Es la experiencia estética, sin
música, sin escuchador, sin cuenco y sin sonido. La escucha
pura, la pura atención.
El sonido de la campana no lo oigo yo, es oído. Y se trata
de observar el interior, de descubrir un manantial del que
mana vida. Hallar sentido en lo aparentemente absurdo, y
proclamarlo ante quienes por no saber usar sus olvidadas alas
repudian alzar la vista al cielo. Esplendorosa cumbre sin costuras,
lugar sin lugar, donde brota la compasiva fuerza que nos
impele a amar y ser amados.
Espacio sin anchura, donde el hombre, minuto a minuto
(aun sin reloj, sin minutero), desde la noche de los tiempos
ha podido percibir más allá del cerebro, mediante el ojo
que rebasa los sentidos. Tiempo sin tiempo, espacio abierto
a lo que escapa a la fragmentación del método científico:
la inocente visión de la percepción clara, total, que no es
asunto de emociones. Porque al ser humano le ha sido dada
la facultad de comulgar con la altura y la profundidad de
lo inmenso, allá donde cima y abismo se unifican. Percibir
y sentir allende el perceptor, allende el cuerpo. Para morir
despierto, porque vivir distraído es suicidarse. El infierno es
una enorme discoteca.
Despertar es ver lo que es y trascenderlo. Un derecho de
nacimiento. Mirar adentro, con ojos recién nacidos, fuera de
la colonización mental del sentido común, alerta como un
bebé, con la conciencia abocada a lo real, que no es realismo.
Todo ser humano alberga un sexto sentido allá en su más
profunda vena, que brota en la quietud de los sentidos, cuando
el tiempo cesa de ser una atadura y deja de ser tiempo. Surge
entonces la mutación que va más allá del simple cambio: la
paradójica libertad de quien, transformado su corazón, no
le queda otra opción que la gratitud por ser y sentirse libre.
Entonces, ese corazón y esa mente podrán saber, quizá por vez
primera y para siempre, qué es lo indecible, qué es lo sagrado,
qué es escuchar la vida que no cabe en quien la vive: escuchar es
pertenecer a lo que al decirlo se oye, a lo que al decirlo nos nombra.

SEGUIMOS CAMINANDO HACIA ESTEPAS SIN FRONTERAS…

Fecha y Hora

Sabado 25 de Noviembre 9:30h a 13:30h

Lugar

zendo Iparhaizea

Edificio Albéniz, C / Gordóniz 44, Piso 8º, Departamento 5, 48002 Bilbao.

La puerta de acceso al edificio esta en la entrada del barrio de Rekalde, al Terminar el puente, bajando Las Escaleras. Ver mapa .
Acceso en Transporte público:

  • Tren (Renfe Cercanías): Estación de Amézola
  • Autobus (Bilbobus): Líneas 27, 72 y 77
  • Metro Bilbao: Estación de Indautxu, salida C / Doctor Areilza (UNOS 15 Minutos Andando)

Donativo para la Promoción de la Meditación

  • 10 €, Las Personas Que PARTICIPAN en la sangha SEGÚN la Opción 1 .
  • 20 €, Las Personas Que PARTICIPAN en la sangha SEGÚN la Opción 2 .
  • Las Personas Que no puedan Asumir Este donativo, también pueden venir a meditar y Aportar Lo Que Esté En sus Posibilidades.

Inscripción

-Es necesario ser practicante de meditacion zen.
-Plazas Limitadas.
-Para inscribirte:

  1. Primero : Envíanos un Correo electrónico con el asunto “Zazenkai” , indicando tu nombre, apellidos y Un Teléfono de contacto a iparhaizea1@gmail.com , Comunicándonos tu Intención de apuntarte.
  2. Segundo : Una vez que te hayamos Confirmado Que Hay plaza libre, Realiza tu donativo en El Número de Cuenta de La Caixa:

CC: 2100 6253 40 0100092959

IBAN: ES02 2100 6253 4001 0009 2959

Cuyo titular es “Asociación para la Meditación Kita Kaze” indicando en el Concepto “Zazenkai-Nombre y Apellido del PARTICIPANTE” .

Es Muy importante es Ser conscientes de Que al apuntarnos llenamos Una plaza, Y Que de completarse el aforo alguien se Quedará Fuera. Por eso, te invitamos un ACTUAR con Responsabilidad y avisar si, al final, Motivo por CUALQUIER, no Vas A ACUDIR. ESTO le abrirá la Posibilidad de apuntarse una otra persona. Muchas gracias.

¡Un abrazo!

 

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