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Zazenkai 13 de Julio

 Zazenkai con Rafael Redondo

Le llaman final de curso a la práctica ajena al tiempo. Transitamos por caminos no trillados y en cada borde de la espesura tenemos la oportunidad de  nacer de nuevo. Tal es la oportunidad que nos brinda un Za-Zen kai: abocarnos al amor que nunca muere, sobre todo en estos momentos en que la sistemática conculcación de los derechos humanos interpela nuestro quehacer.  Aprendí que jamás podría amar, ni ser, ni vivir en plenitud sin el valor de atravesar el desierto del desamparo. Lo sé. Y lo sé porque puede saberlo cualquiera que, aun en medio de la desolación, no le queda otra que dejarse atrapar por el Soplo del Espíritu de la vida. Para repartir vida hemos nacido.


Ah, ese renacer,
ese recomenzar,
que, tierna y tercamente,
albergan los finales…
Auscultar el Gran Silencio guarecido entre los ruidos, el temblor del sendero que hollan tus pisadas; ese clamor de fondo como única posesión, mientras buscas los rastros del amor perdido, el claro de luna en plena noche, el agua en el desierto, la palabra esencial, su aliento antes de dejarse decir y pronunciar en el cerco de tus labios ungidos del Vacío que te tiene y te sostiene. Y así, caminante desnudo de ti, persigues la aurora entreverada en el plomo de la noche. Hasta que constatas: alguien me pastorea.Si, hacerse uno mismo surco, grieta. Y permitir que ESO haga en tí su camino; aunque a veces tú también te agrietes. Para darle cabida y que te habite. Cabalgar sobre la grupa de la noche, dejarse conducir en la intemperie de su negrura ominiabarcante… hasta des-cubrir que tu mismo te haces uno con el pastor de las estrellas que alumbran siempre a los excomulgados y perdidos.

Buen Za-Zenkai (mis disculpas por si no lo he escrito correctamente). Un abrazo enorme.

RAFA REDONDO

Fecha y Hora

13 de julio, sábado, de 9:30h a 13:30h

Lugar

zendo Iparhaizea

Edificio Albéniz, C / Gordóniz 44, Piso 8º, Departamento 5, 48002 Bilbao.

La puerta de acceso al edificio esta en la entrada del barrio de Rekalde, al Terminar el puente, bajando Las Escaleras. Ver mapa .
Acceso en Transporte público:

  • Tren (Renfe Cercanías): Estación de Amézola
  • Autobus (Bilbobus): Líneas 27, 72 y 77
  • Metro Bilbao: Estación de Indautxu, salida C / Doctor Areilza (UNOS 15 Minutos Andando)

Donativo para la Promoción de la Meditación

  • 10 €, Las Personas Que PARTICIPAN en la sangha SEGÚN la Opción 1 .
  • 20 €, Las Personas Que PARTICIPAN en la sangha SEGÚN la Opción 2 .
  • Las Personas Que no puedan Asumir Este donativo, también pueden venir a meditar y Aportar Lo Que Esté En sus Posibilidades.

Inscripción

-Es necesario ser practicante de meditación zen.

Plazas Limitadas.

Para inscribirte:

  1. Primero : Envíanos un Correo electrónico con el asunto  “Zazenkai”, indicando tu nombre, apellidos y Un Teléfono de contacto al correo iparhaizea1@gmail.com , Comunicándonos tu Intención de apuntarte.
  2. Segundo : Una vez que te hayamos confirmado que hay plaza libre, realiza tu donativo en el Número de Cuenta de La Caixa:

CC: 2100 6253 4001 0009 2959

IBAN: ES02 2100 6253 4001 0009 2959

Cuyo titular es “Asociación para la Meditación Kita Kaze” indicando en el Concepto “Zazenkai-Nombre y Apellido del PARTICIPANTE” .

Es Muy importante  Ser conscientes de Que al apuntarnos llenamos Una plaza, Y Que de completarse el aforo alguien se Quedará Fuera. Por eso, te invitamos un ACTUAR con Responsabilidad y avisar si, al final,  por CUALQUIER Motivo, no Vas A ACUDIR. ESTO le abrirá la Posibilidad de apuntarse a otra persona. Muchas gracias.

¡Un abrazo!

Zazenkai 16 de marzo con Rafael Redondo

El vacío de la meditación no se refiere, como pretenden los predicadores de la virtud, a
la renuncia de la belleza del mundo, sino a VACIARSE, a desembarazarse
de la envoltura de la conciencia ordinaria que hemos divinizado, endiosado,
y considerada más inamovible que el sistema solar,
para que, de ese modo, sueltos de las cadenas que nos hemos fabricado,
podamos arribar a la plenitud del mundo, al Ser del Universo, nuestra verdadera Patria.

En el ejercicio de la meditación, cada espiración es un soltar, un
abandonarse, un liberarse de las ataduras del yo falso, y cada
inspiración, un reencuentro con el verdadero Ser, con mi verdadera
naturaleza. Un estar disponible para sembrar fraternidad.
Mediante la práctica del Za-Zen, la meditación nos aboca a
experimentar todo cuanto acabo de decir.
Respirar el Ser
filtrado en la materia…
Sentirlo cómo brota en nuestro pecho.
Respirar el propio aliento,
el que brinda alas
a las cadenas del dolor.
Punto vacío del Dios Madre envolvente
que habita el filo del instante.
Paréntesis del tiempo
en las fronteras del aire,
y surco abierto
en el gran lecho de la Nada.
Ausencia del ego. Presencia del maternal dios
su amorosa Unidad.

za-zen : poema sin poema, sin rima y sin acento,
que horada con su nada lo innombrable,
donde la historia se adelgaza y se deshace
bastante más allá de las orillas del espacio y del tiempo.

Fecha y Hora

16 marzo, sábado, de 9:30h a 13:30h Seguir leyendo Zazenkai 16 de marzo con Rafael Redondo

Zazenkai 26 enero

Zazenkai con Rafael Redondo 

En este Zazenkai hemos venido a soltarnos. Sólo del gran Silencio puede germinar nuestra capacidad de dejarnos deslumbrar ante los mínimos gestos en que se expresa la Vida; también de detenerse ante la experiencia, siempre nueva, del Ser, para, curiosamente, asombrarse del propio asombro, abriendo los ojos como los abre un niño: despertando a la inocencia que brota del Origen.

Meditar es soltarse, rendirse, desprenderse; es des-aparecer, sin apenas dejar huella, mientras nuestro pequeño personaje arde en el fuego de la Luz.

El mundo duerme sumergido en su noche; parece no añorar la estrella que en cada instante le interpela, y vive –eso al menos dice- en paz.

Mientras, en hondas soledades, da la espalda a esa falsa paz, el que esto escribe durante cuarenta años de exilio escarbaba, incansable, en los límites del tiempo, en las heladoras fauces de una dura ausencia, con el afán de lograr un tenue vestigio de un demiurgo de luz, o, cuando menos, las cenizas de sus pisadas. Mientras permanecía quieto, sumergido, contigo, en tu abismal silencio; en un extraña frontera donde no cabe ni el antes ni el después, tan sólo una pre-sentida ternura inteligente ajena a horarios y puntos cardinales.

Pero he aquí que, tras las horas de luz, en un duro vaivén resurgía entre ambos la bruma de una muralla intrusa que recordaba que aún éramos dos. No se extinguían, pues, las sombras de la nostalgia. Confieso que me estorban las palabras al decir esto.

Regresaba, sí –pues de una regresión se trataba-, continuamente del Vacío y descendía en picado a la palabra y la memoria. Y, así, desasistido, temblaba todo el cuerpo en una honda zozobra, oscilando entre enormes sacudidas y recesos; basculando de la presencia a la ausencia. La mente –la veo después del temporal- hecha nostalgia. Y el cuerpo – lo veo ahora-, hecho rebelión y asfixiado por la ansiedad del pensamiento.

Adentrarse en el desierto, lejos de oasis y espejismos; regresar a la sed, ahondar en la sed. Ser sed … No ansío lo que sé, ni lo que veo; más bien lo que no puedo ver ni se puede saber. Se hundirán las religiones, con sus templos, no mi sed de absoluto.

Quizá, decía – sin duda, digo ahora- la meditación rompa un día esa desesperante fluctuación.

La meditación es la realidad, porque la realidad es eso: un lugar sin lugar donde siempre estuve, donde vivo sin jamás haber vivido. Llega un momento sin momento en que cuando te quitas de en medio Eso llega. Cuando te despojas y depones…se disipa la niebla. No falla. La experiencia del Ser es certera.

Salgo al amanecer,
y una vez más mis ojos
se asoman al prodigio:
todas las formas brotan
de una mano abierta…

 Fecha y Hora

26 enero, sábado, de 9:30h a 13:30h Seguir leyendo Zazenkai 26 enero