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Zazenkai 26/1/2013, meditación Zen en Bilbao con Rafael Redondo Barba

El próximo 26 de enero de 2013 celebraremos un zazenkai (jornada de práctica intensiva de meditación Zen) guiada por Rafael Redondo. Seguir leyendo Zazenkai 26/1/2013, meditación Zen en Bilbao con Rafael Redondo Barba

Todo está ahí

Fruto de una conversación con Julia H. Reyna a raíz de un escrito suyo que comparto:

En estos días en los que se nos repite una y otra vez “respira, suelta y vuelve a respirar hasta aburrirte” es cuando algo se nos va despertando. Sin darnos cuenta nos instalamos en esa “hondonada” a la que nos lleva la respiración y desde la cual percibes olores, sonidos, crujir de hierba seca, de piedritas que rechinan a cada paso consciente y ahí te vas dando cuenta de que Seguir leyendo Todo está ahí

La atención plena que cura y que libera

La atención plena parte del presupuesto de mantener constantemente la observación y la exploración, así como no perderse en los pensamientos y sentimientos que constantemente pasan por nuestra cabeza. Pero la “Atención plena” es una forma de terapia que, presentada como novedad, sus raíces, sin embargo, se remontan a la noche de los tiempos. La verdadera meditación, la que cura y acaricia, en sus diversas escuelas y formas, implica atención, vigilancia plena. Presencia. Profundidad espiritual. Amor y compasión.

Atención sin esfuerzo carente de la más mínima búsqueda de provecho alguno, es decir, la vigilancia sin más, la atención desnuda, la contemplación sin objeto, la mirada sin propósito alguno en ese estar alerta. Es preciso, decía Klein (1988), ser como los animales salvajes, que están perfectamente alerta sin referencia a ninguna imagen de sí mismos, ni a un pasado o futuro. El cuerpo natural está tan despierto como una pantera.

Estar alerta no es un hacer sino un recibir. Ese es el estado natural del cerebro. Y esa serena aceptación acabará, mediante el ejercicio cotidiano, de dar la bienvenida a una nueva dimensión. Esa es la promesa de la meditación… ahí radica el temple saludable de la atención plena.

La gente, por lo común, vive –más bien des-vive- adormilada dentro de sus patrias y sus credos. Y, lo que es peor, muere sin haber nacido.

Nacer es más, bastante más, que el hecho fisiológico de salir de la placenta materna. El fin de la vida es nacer plenamente en cada instante; ampliar la luz de la conciencia que en germen nos fue dada. Morir es detener el proceso dinámico de nacer, vivir aletargado. Psicológicamente hay mucha gente que vive muerta, habiendo dado la espalda a la Seguir leyendo La atención plena que cura y que libera