Luchar… sin odio

Puedo pensar en la atrocidad de quienes sin gobierno nos gobiernan, sin compasión y arrogancia ignoran a los desasistidos, echan de su techo a los desheredados, siembran de pánico a los desahuciados, ignoran a los niños, a los débiles y enfermos.

Puedo poner mi pluma y mi tiempo en su favor… y pudiera escribir los versos más tristes esta noche, pues me toca de muy cerca ese cruel cerco. Pero no les obedezco, no les odio.

En la más profunda vena de esa refriega cotidiana, se que puedo Seguir leyendo Luchar… sin odio

Preguntas absurdas de días absurdos

Ayer al acostarme puse, como todos los días desde hace años, el despertador para que sonara a las 5 de la mañana.

Al sonar, a diferencia de otros días, la noche era mas noche, mas oscura que nunca… no me he levantado.

No habia ninguna «causa mayor» detrás del sonar del despertador, hoy sólo era ruido… no habia ningun trabajo al que ir, ningún dios que me levantara, ningún equipo al que animar, ninguna familia por la que luchar.

He salido a pasear a media mañana, sin ningún sitio al que ir, nadie que me esperara en ningún lado, ni una hora a la que llegar y no sabia caminar… ¿acaso necesitan mis pies un sitio al que ir para caminar? ¿Necesita el camino una Seguir leyendo Preguntas absurdas de días absurdos

El miedo

Piranesi9cEl miedo es el mayor cómplice de la ignorancia: separa, es gregario, envenena los artículos de opinión, dice no tener dios, aunque adora el dinero. El miedo dice no tener ideología, aunque está afiliado a los partidos llamados moderados y a las religiones, escuelas o líneas de espiritualidad establecidas.

Se hace imperativo crecer libre de dogmas, pero nos aterra la libertad y la soledad del libre, punto de arranque de la madurez total. El individuo libre sabe estar solo. El miedo nubla nuestra verdadera naturaleza. El miedo miente, pero seduce; tiene poder, tiene tarjeta de crédito, preside las multinacionales, está presente en los consejos de administración, destaca en los grupos de presión, crea golpes de estado, nombra a los papas, obispos y rectores.

Pero al ser humano le ha sido dado soñar el Seguir leyendo El miedo

Meditación Bilbao